Axelle Fossier

Espectros

30 octubre, 2013 - 30 noviembre, 2013

Espectros

Por Nerea Ubieto

La selección de fotografías que se presentan en la siguiente muestra, Espectros, es el resultado de la combinación de dos trabajos (Immortelle e Ilusión) de la artista francesa Axelle Fossier, que aunque pertenecen a diferentes etapas de su trayectoria, han revelado compartir un mismo germen y posterior desarrollo creativo.

Ambas series surgen de un proceso de introspección, de búsqueda personal, que pretende hacer frente a una pérdida, ya acontecida o venidera. Las fotografías de Immortelle muestran diversos rincones de la casa de los abuelos de la artista, de gran valor sentimental para ella, antes de que fuera puesta a la venta. Cada imagen inmortaliza una habitación y evidencia la intima vinculación que existía entre la autora y los espacios.

En Ilusión, las fotografías son la expresión de un amor que se ha quedado atrás, una luz que brillaba con intensidad y, sin embargo, se ha desvanecido. Así son los reflejos que se proyectan en las paredes a diario y que normalmente pasan desapercibidos ante nuestros ojos: bellos, radiantes, pero también efímeros e ilusorios.

El origen de los dos trabajos es fruto de la necesidad de la artista de desprenderse del pasado para poder continuar. Su materialización en fotografías supone una despedida que le permite liberarse del compromiso pendiente, sin recurrir a un adiós definitivo. Deposita los recuerdos en imágenes que, al contemplarse, evocan el sentimiento arraigado en su interior…y en el nuestro. Este es precisamente el mayor logro de Axelle Fossier: haber sabido plasmar la esencia de una emoción para que la podamos percibir todos.

Cuando hablamos de un sentimiento real, fuerte y sincero, no necesitamos apenas información para traerlo de vuelta. Solo un detalle insignificante, vinculado a su raíz, puede reavivarlo en todo su esplendor. En la obra de Axelle Fossier ese elemento capaz de despertar el anhelo dormido es la luz, pero no como materia prima de la fotografía, ni como herramienta para embellecer o enfatizar los objetos. La luz como absoluta y única protagonista.

En Immortelle, lo importante (la clave) no es el sofá, la silla o la cortina sino la peculiar presencia que adquiere la luz sobre estas superficies. El baño luminoso actúa como principio unificador, como cadencia que se repite en cada objeto para mostrarnos su verdadera intimidad.

Mayor alcance si cabe adquiere la luz en la serie Ilusión. En estas fotografías la artista prescinde de cualquier objeto que nos pueda sugerir una vinculación personal o cercanía, para centrar su atención en la pureza de la luz. La impersonalidad de las paredes y su identificación con lo extraño obliga a nuestra mirada a detenerse en esos espectros etéreos que adoptan formas y colores ajenos, tan solo durante unos instantes.

La presencia y el valor del espectro luminoso en sendos proyectos han propiciado la unión natural un grupo de obras que comparten plenamente la significación del término que da nombre a la muestra.

La palabra espectro (spectrum) se relaciona no solo con aquello que ya no está presente, sino con la iluminación transitoria, con el rayo de luz, y por qué no, con ese detalle insignificante capaz de reavivar el recuerdo. La luz en las fotografías de Axelle, como el sabor y el olor de la magdalena en la novela de Proust:

(…) perduran mucho más, y recuerdan, y aguardan, y esperan, sobre las ruinas de todo, y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita el edificio enorme del recuerdo.

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